| Los regímenes para adelgazar |
1.- La dieta de proteínas: estricta consiste en una alimentación artificial basada en proteínas en polvo extraídas de la leche de vaca o la soja.
- La dieta rica en proteínas no enseña a corregir los errores alimentarios. - Es mejor un régimen inteligente, equilibrado y adaptado a sus hábitos alimentarios. - Ganará en bienestar inmediato. - Protegerá mejor su salud y su vitalidad. - No interrumpirá su vida social. - Aprenderá a comer mejor. - Evitará recuperar el peso perdido. 2.- El régimen sin hidratos de carbono o hiperproteico: Estos regímenes prohíben el azúcar, los productos azucarados, las bebidas refrescantes y alcohólicas. También prohíben el pan y los alimentos feculentos (patatas, pasta, arroz, lentejas...). Además, a menudo suprimen también las materias grasas. En realidad, estos regímenes sólo permiten la carne y el pescado a la parrilla, la verdura al natural y a veces la fruta. Nuestra opinión: - Se trata de regímenes muy restrictivos, muy hipocalóricos, que aportan en general menos de 1.000 kcal por día. - El riesgo es que el organismo se adapte a recibir pocas calorías, lo que supondría una recuperación del peso a la menor desviación y una resistencia al adelgazamiento a medio plazo. 3.- El régimen disociado: Los regímenes llamados «disociados» se basan en separar los alimentos que contienen glúcidos de los que contienen lípidos. Por ejemplo, en este tipo de régimen no hay que consumir en la misma comida pan y mantequilla. - Otro tópico: no consumir en la misma comida carne y alimentos feculentos. - Hasta la fecha, no se ha demostrado científicamente ninguna interacción entre estos alimentos. - En realidad, este principio de disociación sólo sirve para limitar el consumo de alimentos, con lo que puede darse un adelgazamiento. Nuestra opinión: - Su eficacia para adelgazar no está científicamente probada. - Puede ser desquilibrado, incluso peligroso, con excesos o carencias de algunos nutrientes, vitaminas o minerales. - Es incompatible con la vida social (restaurantes o invitaciones). Complica inútilmente la alimentación y la vida. 4.- Los regímenes exóticos: - el «régimen del repollo»: sólo aporta fibra, vitaminas y minerales. Tiene una carencia importante de proteínas, lo que provoca una pérdida rápida de masa muscular. - el «régimen de la piña»: con respecto al régimen anterior, aporta además azúcar (la fructosa de la piña). Es un régimen totalmente desquilibrado. - la «dieta hídrica»: sólo se bebe agua y caldo de verduras: es el régimen más peligroso, pues es el que supone mayores carencias. - los regímenes en los que se come un solo alimento por día, pero en las cantidades deseadas: este tipo de régimen es imposible de seguir durante mucho tiempo, pues impide totalmente la vida social. Además, el peso se recupera en cuanto se vuelve a una alimentación más normal. CONSEJO: 1. Es mejor un régimen basado en el sentido común que se pueda seguir a largo plazo, que permita comer con amigos o familiares, que sea compatible con la vida social y profesional, que respete, no sólo la forma de vida, sino también los gustos y las posibilidades de cada persona. 2. Es mejor adelgazar sin privar inútilmente al organismo, porque en caso contrario se corre el riesgo de no poder estabilizar el peso una vez alcanzado el objetivo. Para adelgazar, le aconsejamos un Régimen basado en el sentido común que responsa a los siguientes criterios, científicamente reconocidos: 1. Su Régimen debe mantener el equilibrio entre los distintos nutrientes:proteínas, lípidos y glúcidos, de acuerdo con las normas siguientes: del 12 a 15% de las calorías totales deben ser aportadas por las proteínas, del 30 a 35% de las calorías totales deben ser aportadas por los lípidos, del 52 a 58% de las calorías totales deben ser aportadas por los glúcidos. El equilibrio alimentario es la condición principal de un adelgazamiento duradero, con buena salud. 2. Su Régimen debe basarse en una buena asociación de alimentos, de acuerdo con los principios de equilibrio alimentario científicamente reconocidos: Lo ideal sería consumir, en cada comida principal, un alimento de cada una de las categorías siguientes: - verduras crudas y cocidas, - carne, pescado o huevos, - alimentos feculentos o pan, - productos lácteos, - fruta, - materias grasas para aliñar o cocinar. No obstante, el equilibrio alimentario también puede calcularse a lo largo del día, o incluso de la semana. Por lo tanto, no es obligatorio asociar sistemáticamente todos estos alimentos en cada una de las comidas. 3. Su Régimen debe ser lo menos restrictivo posible: - ganará en bienestar, no pasará hambre, - podrá mantener su vida social, - evitará la frustración derivada de las prohibiciones, - evitará recuperar peso (efecto yoyó), algo inevitable al interrumpir un régimen «exótico». Conclusión: Estos criterios de equilibrio alimentario forman parte de todos nuestros programas de adelgazamiento. FUENTE: http://www.lediet.es |