Ummm...qué gustito, un masaje facial profesional sin salir de casa. Si quieres sorprender a tu chico y a tus amigas, ¡aprende a dar un masaje facial!
Un masaje facial puede ser uno de los mayores placeres si sabes darlo, ¡y disfrutarlo! Lo mejor, si pudieras, es que te lo den pero imagina que puedes convertirte en toda una experta, ¡tus amigas te amarían! Y tu chico, si se deja, ¡seguro que te recompensa!
Pasos para dar un masaje facial:
- Higiene: lávate bien las manos, ten las uñas cortitas y ni se te ocurra fumar antes de dar un masaje facial a alguien, puede convertirse en una experiencia desagradable para tu chico o amigos.
- Descubre el torso de la persona a la que vas a masajear porque también masajearás el cuello y la clavícula.
- Empieza el masaje aplicando una crema suave para el rostro o algún tipo de aceite, como el de almendra para que resbalen bien los dedos. Comienza por la parte alta de los pechos y hacia arriba, es decir, hacia la barbilla. Ten en cuenta que los movimientos siempre tienen que ser ascendentes, nunca al contrario. Con los movimientos ascendentes prevenimos la flacidez y tonificamos los músculos faciales.
- Utiliza las yemas de los dedos para que la sensación sea más placentera, haz que tus manos resbalen por la piel pero no presiones. No se trata de un masaje para quitar contracturas, sino de un masaje facial de placer e hidratación. Sigue por el cuello hacia arriba buscando los músculos de forma suave.
- Cuando llegues a la barbilla contornea los ángulos de la cara hasta ascender por encima de los oídos y hasta las sienes. Puedes pararte en las sienes haciendo movimientos circulares: la sensación de relax será increíble.
- Sigue por la frente con las yemas, mientras alternas tus movimientos también circulares y ascendentes desde los pómulos hasta el cráneo (puedes meterte incluso un poquito por la raíz del pelo)
- Bordea los labios y sube los pómulos con los dedos, repite esta operación varias veces y luego empieza de nuevo desde los pechos.
- En la parte de los ojos, aprovecha la cuenca del ojo para que tus yemas sigan la ruta de los huesos y los músculos. Ten cuidado en los movimientos rotativos porque debes ejercer un poquito más de presión en esta zona, ¡siempre de forma ascendente! Es un buen método antiarrugas.
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