diciembre172014
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Enfermedades más comunes en los peces

Casi todas las enfermedades tienen su origen en el entorno. Los organismos patógenos suelen permanecer inactivos hasta que dan con un pez debilitado por el estrés o un agua pobre. El primer paso para curar una enfermedad consiste en identificarla. La práctica totalidad de las enfermedades se pueden tratar con éxito, pero si se actúa de forma precipitada las consecuencias pueden ser fatales. En caso de duda, pida consejo a un acuarista con experiencia y recuerde que una enfermedad re brotará si no se pone remedio a las deficiencias que la han causado.

GUSANO ANCLA (LERNAEA):

Síntomas: el pez nada sin rumbo frotándose contra las rocas, la madera o el substrato. El cuerpo presenta unos pequeños organismos con forma de gusano y tal vez pendan de la piel, inflamada, excrecencias de color blanco verdoso.

Causas: el parásito adulto Lernaea, que aferra su cabeza en forma de ancla en la carne del huésped; está presente en la mayoría de los peces de los estanques.

Tratamiento: retire el ejemplar enfermo del acuario y extraiga con cuidado los parásitos con unas pinzas y sin reventar la cabeza. Aplique un antiséptico en las heridas. Si está infestado, aplíquele Metriponate (1,125-1,8 mg por cada 4,5 litros).

ESTREÑIMIENTO

Síntomas: actividad irregular e insuficiente de los intestinos. Si no se trata, el ejemplar afectado queda muy debilitado. Mientras la padece, no come, apenas expulsa heces, se queda quieto en el substrato y el vientre se le puede dilatar; en casos agudos, éste se le hincha mucho, como en el caso de los que sufren de hidropesía.

Causas: dieta pobre o inadecuada y, en algunos casos, exceso de comida.

Tratamiento: aplique en el acuario media cucharilla de té con sulfato de magnesia (sales de Epsom) por cada 4,5 litros de agua. Cuando se recupere, corrija la dieta o aumente las dosis de alimento.

HIDROPESÍA

Síntomas: abdomen hinchado y escamas salidas hacia fuera. Con este término se designan todas aquellas enfermedades que provocan que el vientre se hinche sobremanera; a menudo resultan difíciles de distinguir sin un análisis post mortem. La hidropesía crónica se desarrolla poco a poco, aunque en los casos agudos el vientre se hincha de repente. Existe una modalidad propia de los cíclidos de Malawi.

Causas: enfermedad provocada por degeneración física o un exceso de cloruro sódico, nitratos, bacterias, o bien una dieta pobre o inadecuada.

Tratamiento: ninguno. Tal vez ayude una mejora del entorno o la alimentación.

DESCOMPOSICIÓN DE LAS ALETAS

Síntomas: inflamación y enrojecimiento de los radios de las aletas o degeneración de las membranas (barbillones en el caso de los siluriformes). Los peces con aletas largas grandes son más vulnerables.

Causas: infección bacteriana provocada por la pobreza del agua. También influye la existencia de alguna herida provocada por un mordisco o la red, así como una alimentación pobre en vitaminas.

Tratamiento: mejore el estado del agua y rectifique cualquier deterioro en el entorno. Retire al ejemplar enfermo y aplíquele en la zona afectada un bactericida adecuado (Myxazin) o violeta de genciana. En casos graves, acuda al especialista.

SARNA

Síntomas: el pez se frota contra las rocas, la madera el substrato. Son visibles unos pequeños parásitos transparentes y en forma de disco pegados en la piel.

Causas: los parásitos se fijan al huésped con ayuda de unas ventosas que atraviesan la piel y chupan la sangre. Las hembras depositan los huevos en el huésped; tras la eclosión, buscan nuevas víctimas.

Tratamiento: retire el pez afectado y extraiga los parásitos con unas pinzas; aplique un antiséptico sobre las heridas y disuelva en el agua un medicamento que acabe con las larvas. En casos graves (sobre todo en estanques), aplique Metriponate (1,125-1,8 mg cada 4,5 litros).

HONGOS

Síntomas: excrecencias de hongos algodonosos localizados en manchas o bien extendidos por todo el cuerpo. Se ceban especialmente en aquellas zonas del cuerpo o las aletas que han perdido la capa mucosa protectora.

Causas: infección de hongos en una zona previamente dañada o atestada de parásitos; también influye un agua en pobres condiciones. Suele suceder al punto blanco.

Tratamiento: aplique un fungicida a todo el acuario. Averigüe las causas que han provocado la aparición de los hongos, como el deterioro del agua o las heridas surgidas a raíz de un combate, y actúe en consecuencia.

DACTILOGIROSIS

Síntomas: respiración rápida o entrecortada (síntoma propio de otras enfermedades). En casos agudos, los ojos se nublan o se vuelven opacos, las agallas se inflaman, el color se intensifica y el pez se desorienta al recibir poco oxígeno en el cerebro. Para aliviar el escozor; suele frotar las agallas contra rocas u otros objetos del acuario.

Causas: unos minúsculos parásitos en forma de gusano y visibles a simple vista infestan las membranas de las agallas.

Tratamiento: administre el tratamiento más adecuado, como Sterazin, disponible en cualquier tienda especializada. De todos modos, los huevos de Dactylogyrus son muy resistentes, por lo que el tratamiento no será eficaz hasta que hayan eclosionado.

HEXAMITIASIS

Síntomas: los poros sensoriales de la cabeza y a lo largo de la línea lateral se ensanchan y se llenan de pus; las heces son largas y ligeras. Los peces disco son muy vulnerables. Una enfermedad similar afecta a las especies marinas.

Causas: presencia del parásito Hexamita, muy común en los intestinos de los cíclidos y guramis jóvenes; no suele causar daño salvo que se trate de un ejemplar debilitado por el estrés, la edad o un entorno desfavorable.

Tratamiento: aplique en el acuario Metronidazole o Dimetronidazole (50 mg cada 4,5 litros), previamente disuelto en agua; repita la operación al cabo de 3 días. También puede suministrar el medicamento mezclado con los alimentos. Dé a los peces un suplemento de vitaminas A, C y E.

PARÁSITOS INTESTINALES

Síntomas: un ejemplar bien alimentado adelgaza progresivamente; en los casos más extremos, se ven incluso los parásitos en el vientre. Suele darse en ejemplares nuevos tomados de la naturaleza, aunque a menudo no se hace plausible su presencia hasta pasados unos meses, según el tipo de parásitos.

Causas: diferentes especies de gusanos intestinales penetran en los tejidos del pez y se alimentan de su sangre y otros líquidos corporales.

Tratamiento: consulte a su veterinario. Suministre al pez afectado un buen antihelmíntico mezclado con el alimento y aplique al acuario un tratamiento adecuado para acabar con los parásitos.

SANGUIJUELAS

Síntomas: el pez afectado se frota contra las rocas, la madera o el substrato; los parásitos, con forma de gusano, se pueden ver en la piel y se contraen al tocarlos.

Causas: las sanguijuelas se aferran al pez mediante unas ventosas que poseen en ambos extremos. Los ejemplares adultos se dejan caer para depositar los huevos en alguna roca o planta; tras eclosionar, buscan un huésped.

Tratamiento: si el problema no es muy grave, extraiga cuidadosamente las sanguijuelas con unas pinzas y aplique luego un antiséptico sobre las heridas. Si, en cambio, se trata de algo crónico, aplique al acuario o estanque Metriponate (1,125-1,8 mg cada 4,5 litros) y cambie el substrato.

OJO SALTÓN O EXOFTALMIA

Síntomas: los ojos se salen de las cuencas y están inflamados; suele perder peso.

Causas: por lo general, un agua de pobre calidad, algún golpe accidental al manejarlo o una herida durante un combate que queda expuesta a las infecciones. Se forman unos nódulos inflamados detrás del ojo causados por la tuberculosis, la septicemia bacteriana o, incluso, parásitos.

Tratamiento: corrija el estado del agua. La recuperación es lenta. Combata la septicemia con antibióticos adecuados. Si el origen es la tuberculosis o la presencia de parásitos, la exoftalmia es incurable, así que retire y sacrifique al ejemplar afectado.

MUCOSIDAD DE LA PIEL

Síntomas: coloración apagada con una capa muy fina de mucosidad blanco grisácea, además de alteraciones en las agallas o debilidad general. El pez afectado suele frotarse contra diversos objetos para aliviar el escozor.

Causas: el agua pobre debilita la mucosidad que recubre el cuerpo y permite la entrada de parásitos tales como Chilodonella, Ichthyobodo yCyclochaeta.

Tratamiento: estos parásitos son muy resistentes, de ahí que sea difícil combatidos. Si se detecta la enfermedad antes de que haya alcanzado las agallas, aplique en el acuario un tratamiento adecuado. Si no es el caso, someta al pez enfermo a un baño de formalín, siempre bajo el asesoramiento de un experto.

TRASTORNO DE LA VEJIGA

Síntomas: el pez afectado presenta dificultades para mantener el equilibrio, por lo que no es extraño que nade boca abajo o de lado.

Causas: heridas provocadas en la vejiga natatoria como consecuencia de golpes durante una pelea o el manejo del pez, infecciones bacterianas, agua en pobres condiciones o alteraciones congénitas.

Tratamiento: no siempre es fácil identificar la causa del problema. Si se trata de una infección bacteriana, mejore la calidad del agua y suministre los antibióticos adecuados. En caso de que pueda deberse a una causa externa, aísle el pez en un acuario hospital con agua poco profunda; si transcurridos siete días no hay mejora alguna, sacrifíquelo.

ENFERMEDAD ATERCIOPELADA

Síntomas: una capa aterciopelada de color amarillento cubre el cuerpo y las aletas (o las agallas en el caso de las especies marinas); su respiración es acelerada con rápidos movimientos de las agallas. Tal vez se frote contra algún objeto para aliviar el escozor.

Causas: los parásitos Piscinoodinium (especies de agua dulce) o Amyloodinium (especies marinas) «arraigan» en las células de la piel, a través de las cuales se alimentan.

Tratamiento: aplique un tratamiento adecuado no sin antes retirar a los invertebrados, que resultarían dañados. Retire, también, el carbón de los filtros, ya que podría anular los efectos del medicamento. Coloque el acuario a la sombra de modo que el parásito no se nutra de la luz.

PUNTO BLANCO O ICHTHYOPHTHIRIASIS

Síntomas: el cuerpo y las aletas aparecen recubiertos de puntos blancos, cuyo número aumenta a los tres o cuatro días; los más afectados mueven las agallas rápidamente.

Causas: el parásito Ichthyophthirius (oCryptocaryon, en el caso de las especies marinas), que habita bajo la piel. Para reproducirse, escarba un agujero en el cuerpo del pez y deja al descubierto un orificio sujeto a la acción de las infecciones que se convierte en un quiste; cuando revienta, salen las crías.

Tratamiento: suministre un tratamiento adecuado al pez antes de que se haya formado el quiste, o después si éste ya ha reventado; más tarde, cualquier tratamiento en inútil. Retire a los invertebrados y el carbón de los filtros.

Bibliografía: "Manual completo del acuario"
(Gina Sandford)
Ed. Leopold Blum

 

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